"Cuenta la leyenda que hacia el 293 a. C. Roma fue afectada por una plaga. Los habitantes buscaron la solución en los libros cuya respuesta fue la de solicitar ayuda a Asclepio, el dios griego de la medicina. Este aceptó la propuesta y viajó hasta Roma en forma de serpiente. Se instaló en una isla del Tíbet y la plaga desapareció. En su nombre se construyó un gran templo, al que acudían enfermos para ser sanados y una vez conseguido, dejaban ofrendas y escribían sus historia a los sacerdotes."
La medicina que llegó a Roma desde Gracia estaba divida en dos partes:
- Hipócrates: que defendía el curso natural de la enfermedad, el médico solo debe contribuir y ayudar a que esta (naturaleza) siga su curso.
- Asclepíades: era partidario de que la cura estaba en manos del médico, y que debía ser lo más rápida, breve y agradable para el paciente, para lo cual se utilizaría dietas, masajes, medicamentos e incluso la música también ayudaba.
El aprendizaje de la medicina en Roma era privada y estaba muy mal visto que los ciudadanos de la ciudad fueron los médicos. En el año 46 a.C. Julio César para erradicar la hambruna desterró a todos los extranjeros excepto a aquellos que se dedicaban a la medicina, es decir, en Roma a pesar de que los estudios médicos eran privados solo los ejercían personas extranjeras, generalmente griegos y judíos.
Después de la catástrofe de Pompeya, los historiadores han podido estudiar que técnicas y utensilios se empleaban en Roma, y todo gracias a La Casa Del Cirujano ( una casa afectada por la catástrofe). Algunos de ellos fueron:
INSTRUMENTO DESCRIPCIÓN
Especulo vaginal:
Utilizado en ginecología
INSTRUMENTO DESCRIPCIÓN
Especulo vaginal:
Utilizado en ginecología
para tratar “desórdenes
vaginales.
Acomodador de huesos:
Servía para acomodar huesos
fracturados o incluso extraer
dientes.
Servía para acomodar huesos
fracturados o incluso extraer
dientes.
Fórceps para los huesos:
Se utilizaba para extraer trozos
de huesos de un cráneo fracturado.
Administrador de enemas:
Como su nombre indica se
utilizaba para aplicar los enemas.
Ganchos obstétricos y afilados:
Se utilizaban para agarrar pequeños
tejidos o arterias.
Fórceps para la úvula:
Se utilizaba para amputar la úvula.
Médico del Imperio Romano.
Entre los más conocidos tenemos:
- Dioscórides: aunque era griego, pasó gran parte de su vida viajando con el ejército romano, llegó a conocer incluso Hispania. Sus conocimientos le permitieron escribir un libro con todas las plantas medicinales conocidas hasta el momento y su empleo en la medicina.
- Aulo Cornelio Celso: no fue realmente médico, pero consiguió recopilar conocimiento médico suficiente para sugerir que ante una fractura, el mejor tratamiento es el de utilizar férula, vendajes y materiales semirrígidos, dando así un gran paso en la medicina de la época.
- Heliodoros: nacido en Grecia, se dedicó a la medicina como cirujano especializado en articulaciones y luxaciones.
- Reufus de Efeso: nació en Turquía. Fue un importante anatomista que destacó por sus tratados tendinosos y tratamiento compresivo. Escribió un libro sobre la mujer, donde trató sus enfermedades. Habló de los genitales femeninos, de la menstruación, funciones, embarazo, parto, cuidados del recién nacido...
- Claudio Galeno: nació en Grecia. Primeramente su futuro iba a ser como filósofo, pero el sueño de su padre con el dios griego de la medicina cambió todos los planes. Con 16 años fue el aprendiz del médico local y se terminó de formar en Alejandría. Trabajó en Roma y triunfó como anatomista, polemista, médico y experimentador. Incluso llegó a obtener la ciudadanía romana.
Las mujeres también trabajaron como médicas, y en Roma hubo algunas muy buenas:
- Filista y Lais, fueron especialistas en obstetricia.
- Salpe de Lemnos, que se dedicó al estudió de las enfermedades de los ojos, y escribió un libro con esos conocimientos.
- Metrodora, escribió textos y libros de las enfermedades que afectaban al útero, al estómago y a los riñones.